El cohecho, ¿Se puede castigar también al particular que acepta pagar el soborno?

Cuando oímos hablar de cohecho, y sin entrar al detalle en el tipo delictivo, automáticamente lo asimilamos a la conducta de políticos o funcionarios corruptos que aceptan o piden sobornos para realizar o no realizar determinados actos.  Tal vez  lleguemos también a acordarnos en estos casos de aquel particular que ofrece dinero u otros bienes o favores para obtener del político o funcionario público esas acciones u omisiones.

Tanto en un caso como en el otro nadie dudaría en afirmar que la conducta es perfectamente castigable. Sin embargo, ¿Qué ocurre con aquel que al encontrarse con la exigencia del pago de un soborno por parte del funcionario o autoridad accede a pagar el mismo? ¿Se puede castigar esta conducta?

Ante estas preguntas y acudiendo a nuestro código penal la respuesta es claramente positiva. Nuestro ordenamiento jurídico no solo persigue la conducta de quien soborna sino también la de quien ofrece ese soborno o accede al pago del mismo.

Dice nuestro código penal que cuando un particular entregare la dádiva o retribución atendiendo la solicitud de la autoridad, funcionario público o persona que participe en el ejercicio de la función pública, se le impondrán las mismas penas de prisión y multa que a ellos les correspondan. Por lo tanto, la misma pena le será impuesta al funcionario, autoridad o persona que se asimile que al particular que, por el motivo que fuera, acepte la solicitud de pago de soborno que este le hiciera. Pero además, si la actuación conseguida o pretendida fuera en el marco de una contratación, subvención o subasta pública, el particular puede ser inhabilitado para, en un futuro, obtener nuevas ayudas, subvenciones o contratos del sector público.

No obstante, este particular puede quedar exento de las correspondientes penas en el caso de que denunciara los hechos antes de la apertura de un procedimiento sobre los mismos y siempre que no hayan transcurridos más de dos meses.

Así pues, tan punible es una conducta como la otra y, por lo tanto, la mejor opción para el particular es abstenerse de acceder al soborno y, en su caso, denunciar los hechos ante la autoridad competente.

Realizado por Ayoze Álvarez González para “Litiscan Abogados” bajo licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 España (CC BY-NC-SA 3.0))

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