Me he caído en la vía pública ¿Qué hago? ¿Reclamo?

Esta pregunta seguro que se la han planteado muchas veces, incluso a alguien es posible que le haya sucedido y por desconocimiento o desgana no se haya informado de los trámites para reclamar la indemnización que por los daños y perjuicios sufridos le corresponden.

Pues bien, la respuesta a esta pregunta va a depender del sitio dónde nos hayamos caído y de si la misma caída está directamente relacionada con una posible responsabilidad de la Administración.

Si la caída se produce como consecuencia del mal estado o de la pésima conservación de la vía pública, esto es, agujeros en la vía, falta de adoquines y demás muestras de descuido de las mismas, existe un derecho a reclamar a la Administración por los daños y perjuicios que han sido consecuencia de la caída.

Es importante contar con testigos que hubieren visto la caída y también son válidas para la reclamación la presentación de fotos del lugar donde ocurrió la misma.

Siempre que hablamos de reclamar un hecho acontecido imaginamos acudir a la comisaría de policía, cuartel de la Guardia Civil o incluso desplazarnos hasta el Juzgado de Guardia; sin embargo, para estos supuestos debemos acudir a la Administración competente para presentar la reclamación a la misma.

Para realizar la reclamación a la Administración por esta causa se deben relatar los hechos, ilustrar los mismos con fotografías, señalar los datos identificativos de los testigos que presenciaron la caída con el fin de que declaren, ante el órgano que corresponde, lo sucedido.

La reclamación se dirigirá al órgano competente y deberá ajustarse a lo previsto en la Ley de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, que hace referencia a la forma que deberá tener toda solicitud de iniciación que se formule.

En las reclamaciones por caída en vía pública deberán especificarse las lesiones producidas, la presunta relación de causalidad entre éstas y el funcionamiento del servicio público, la evaluación económica de la responsabilidad patrimonial, si fuera posible, y el momento en que la lesión efectivamente se produjo, e irá acompañada de cuantas alegaciones, documentos e informaciones se estimen oportunos y de la proposición de prueba, concretando los medios de que pretenda valerse el reclamante.

Sobre todos estos extremos habrá de ahondar el interesado a la hora de realizar el escrito de reclamación.

Es muy recomendable contar con un asesoramiento jurídico desde que se producen los hechos, dado que justificar el nexo causal que nos exige el Real Decreto, anteriormente mencionado, es una tarea compleja;  no aportar todos los datos que se exigen para la tramitación de la reclamación o no aportarlos correctamente derivan en  defectos en la tramitación de la misma que pueden ocasionar la perdida de todo derecho a la reclamación.

Sobra decir que estar pendientes de la caducidad de los trámites es necesario ya que puede  suspender cualquier posibilidad que el afectado pudiera tener en la vía judicial.

El plazo para presentar la reclamación es de un año desde la curación o determinación de las secuelas (para valorar las secuelas se acude normalmente a un informe médico pericial que determine la valoración de las mismas).

La tramitación administrativa va a comenzar con la presentación de esta reclamación en la sede del órgano administrativo que corresponda (que tratándose de caídas en la vía pública lo más común es que el responsable sea el Ayuntamiento)

El mismo habrá de realizar los trámites y comprobaciones oportunas para en el plazo de 6 meses resuelva. Este plazo que puede ser prorrogado por otros 6 mediante notificación expresa al interesado, esto es, sin perjuicio de la paralización del procedimiento en los supuestos legalmente previstos.

Se entiende desestimada la reclamación por silencio administrativo si transcurren los plazos señalados sin que la Administración conteste. En este momento, debemos acudir entonces a la vía judicial contencioso administrativa.

Por lo relatado y para evitarnos complicaciones, si alguna vez nos ocurre un suceso que encaje dentro de lo que pudiera determinar una responsabilidad patrimonial de la Administración, acudir en busca de una buena asesoría y representación jurídica nunca está demás.

María del Cristo Díaz Parrilla para “Litiscan Abogados” bajo licencia CreativeCommons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 España (CC BY-NC-SA  3.0))

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s